Personalidad en la mezcla

Fuente de foto: http://www.studioannetta.com
¡Dios mío! ¡Qué maravilla! Ese es el concepto de vivienda ideal, hace años, en la época de nuestros mayores. Las mezclas eran fruto de la acumulación a lo largo de los años de todo tipo de muebles, utensilios, etc…. Eso pasa en la actualidad a aquellos objetos (denominaremos así a todo los elementos tanto muebles, textiles, etc… que componen una vivienda) que conforman su hogar están llenos de momentos. Es decir objetos que son fáciles de recordar por cómo y cuándo se compraron. Independientemente del valor que tengan tienen un pasado y un uso. Viviendas llenas de personalidad, de vida. La mezcla del tiempo se puede conseguir con la mezcla de inicio. Podemos recrear esta sensación sin necesidad del tiempo. Podemos dar carácter a nuestra vivienda aunque no llevemos tiempo en ella.
Incluso los más minimalistas, los de estéticas continuistas. Os aseguro que terminarán creando contrastes. Las mezclas se pueden hacer con orden o con desorden y las dos son válidas, siempre dependerá del gusto de cada uno.
La utilización de distintos materiales, maderas, cerámicas, mosaicos, vidrios, piedras, papeles pintados, vinilos…, y su combinación en las mismas estancias enriquecerán y crearán distintos ambientes sin necesidad de barreras físicas. Lo único que hay que tener cuidado es con las dilataciones de los mismos materiales, y trabajar muy bien los encuentros entre ambos. Esto siempre es fácil cuando se trabaja con buenos profesionales. Huir de los chapuzas.
A mezclar no hay que tenerle miedo. Cada uno tiene su personalidad y gustos. Por ello atreveos a todo. Utilizar en suelos y paredes una base para que os sirva como lienzo donde pintar vuestro espacio. La clave del éxito es utilizar objetos que por sí solos son bellos. No penséis en el conjunto. Dejaos cautivar y enamorar. Si conseguís admirarlo por sí solo, ocupará un lugar en vuestro mundo.
Los textiles son los reyes del color y del dibujo. Con ellos el tratamiento es igual. Hay que mezclarlos. Son los que hacen que el tapizado de un sillón, sofá…, triunfe. Da lo mismo su estructura. Será el diseño de la tela y su color el que le eleve o le hunda. Mezclar la raya, el cuadro, el círculo. Da lo mismo, no estamos hablando de un vestido, estamos hablando de decoración y aunque esta puedan denominarla algunos como el vestido de la vivienda nosotros decimos que la moda de ésta es diferente a la moda del vestido, es una moda muchísimo mas permisiva, en la que nosotros podemos ser nuestros propios diseñadores.
Son muy importantes las tendencias y sobre todo el diseño en el mobiliario. Pero en la actualidad hemos llegado a un nivel de eclecticismo que permitimos la unión entre los estilos sin ningún pudor. Hasta hace un tiempo se decía que había que dar una pincelada diferente a un espacio, es decir, en un espacio lineal y plano. Si ponemos un sillón de estilo imperio, conseguiremos un efectismo importante, así algunos creían que habían llegado al sumum de la ruptura y la transgresión, y sinceramente no era tan difícil conseguirlo. Ahora todos los estilos y materiales tienen que convivir en igualdad,
Al entrar en un espacio tanto comercial como particular, si nos encontramos en un espacio simétrico, con colores muy combinados o gamas de ellos (recurso muy facilón), sin grandes alteraciones … nuestra calificación al respecto será de espacio bonito, correcto, diseño, etc… Por el contrario, si entramos en una estancia donde haya gran combinación. Donde los materiales, muebles, textiles, se mezclen, sin que parezca un baratillo, diremos que es un espacio con carácter. Espacios vividos y con personalidad, además de bonitos e incluso vanguardistas.
Crea espacios para estar y no para enseñar, en una exposición de muebles a nadie nos gustaría vivir. Por lo tanto enamórate de cada pieza que vayas a colocar. Haz que cada parte sea digna de admirarla por ella misma. No te preocupes del conjunto, preocúpate de los sentidos.
Atreveos, atreveos.


